lunes, 12 de noviembre de 2018

Audi Quattro S1: el eterno sonido del WRC

Rallyes  |  14 diciembre 2017 16:17

No hay época más comentada entre los aficionados que la del Grupo B, esa fase del Campeonato del Mundo que transcurrió de manera breve, apenas entre 1983 y 1986, pero que dejó una profunda huella entre los que la presenciaron: deportistas, medios de comunicación, aficionados, organizadores…

 

Hoy, y como décima entrega de la colección ‘Grandes coches de rally’ de Altaya, conoceremos un poco más el Audi Quattro S1 que, en escala 1:18, nos lleva a viajar a la década de los 80. Nos detenemos en el Rallye Sanremo de 1985, prueba que conquistó con una pareja carismática, la de Walter Röhrl y Christian Geistdörfer.

 

En aquel momento los Grupo B contaban con tantos amigos como enemigos. En el curso de aquella temporada ya había perdido la vida el italiano Attilio Bettega, al salirse de la carretera con su Lancia Rally 037 en uno de los primeros tramos del Tour de Corse. El control no era absoluto y la longitud de los rallyes, unido a la desmedida potencia de los vehículos protagonistas, terminaron por ser un cocktail explosivo un año después.

 

 

Mientras, el espectáculo era igualmente fascinante. La llegada a Italia con un Rallye Sanremo de cuatro días de duración, nada menos que 45 tramos cronometrados y dos superficies, prometía emociones fuertes. Peugeot, con la segunda evolución del 205 T16, venía dominando el curso con el finlandés Timo Salonen. Lancia, aún con el 037, no esperaba la victoria, mientras que Audi, que aparecía únicamente con un coche inscrito, se aferraba a Röhrl.

 

El alemán no ganaba desde el Monte Carlo de 1984, pero en Italia no quería fallar. Durante casi un mes él y su equipo estuvieron probando en los alrededores de Sanremo. Más tarde aseguraría que esa dedicación fue clave. Mientras, el Audi S1, hoy recordado por su espectacular y característico sonido, se encontraba muy cerca de encontrar su punto álgido de evolución; no en vano le quedaba menos de un año de vida en el WRC aunque, lógicamente, era algo que se desconocía en aquel momento.

 

Peugeot empezó fuerte en aquel Sanremo de 1985. Un sorprendente Salonen empataba con Röhrl en la primera especial, el clásico ‘Perinaldo’ de 12,91 km. Empatarían de nuevo en el tercer tramo, ‘Colle d’Oggia’. Al final de ese primer día, que arrancaba sobre unos técnicos tramos de asfalto, el líder era Röhrl, que había ganado la mitad de las especiales celebradas, dos de ellas las ya mencionadas. Saby, que ganó dos especiales y llegó a liderar la prueba con otro Peugeot, causaría baja, mientras que Salonen se colocaba ya a espaldas del alemán.

 

 

En el primer contacto con la tierra, ya en la segunda etapa, el Audi fue imbatible. Ganó 14 de las 15 especiales disputadas a lo largo de esa jornada, que constaba de 190 kilómetros cronometrados, para dejar la restante a su rival Salonen. Al día siguiente la lectura fue la misma, victoria en todos los tramos salvo en uno y victoria casi sentenciada a falta de una última jornada que se caracterizaba por el regreso a Sanremo sobre tramos de asfalto.

 

La pareja alemana debía superar los malos recuerdos de 1984, cuando sufrían un fortísimo accidente en esta fase de la carrera. Para despejar los fantasmas ganaban el primer tramo con una diferencia sustancial y, a partir de ahí, levantaron el pie del acelerador para asegurar una victoria merecida y también trabajada.

 

Salonen lograba una nueva victoria para asegurar una segunda plaza que le iba a acercar a su primer y único título de campeón del mundo, dejando el protagonismo para Henri Toivonen. El del Lancia ganó siete especiales caminó de Sanremo y le dio al 037 uno de sus tres últimos podios en su carrera en el WRC.

 

De ese modo acababa un Rallye Sanremo tranquilo, lejos de lo que ocurrió en 1984 y, sobre todo, en 1986. La especial más larga de la edición 1985 fue la de ‘Ronde’, con la que arrancaba la última etapa. Contaba con 37,22 km; Röhrl invirtió un tiempo de 25:16 en su segunda pasada, ya que se celebraba de manera consecutiva ¡en tres ocasiones! Eso sí, la primera fue cancelada. El tramo más corto fue el de ‘S. Fedele’, de 7,67 km, donde también se impuso el alemán con un tiempo de cinco minutos ‘cerrados’.


Clasificación Rallye Sanremo 1985
1. Röhrl-Geistdörfer (Audi Quattro S1), 7h10:10
2. Salonen-Harjanne (Peugeot 205 T16 Evo2), a 6:29
3. Toivonen-Piironen (Lancia Rally 037), a 7:52

 



El modelo

Nos encontramos ante una de las reproducciones más fieles, teniendo en cuenta la peculiaridad de los modelos del Grupo B. Las proporciones están más que logradas, así como la imagen final respecto a los colores oficiales del equipo.

 

Únicamente faltan, por cuestiones legislativas, los logos del patrocinador correspondiente al tabaco. El resto, es decir, Audi, HB Audi Team, Boge, Michelin, Castrol, Bosch… se ajustan perfectamente a la realidad.

 

Lo más sorprendente del modelo real eran los aditamentos aerodinámicos que daban forma a su carrocería. Desde las aletas delanteras y traseras hasta el prominente alerón posterior, este modelo de la colección de Altaya es un tesoro para los ojos. Detalles, como el de las ventanas laterales, las llantas para neumáticos de tierra –el ‘Sanremo’ hasta 1996 fue un rallye mixto- o las faldillas, terminan por crear una reproducción de verdadero coleccionista.

 

El Audi Quattro S1 de la colección ‘Grandes coches de rally’ se estira hasta los 230 mm de longitud; cuenta con 106 mm de ancho y 67 mm de alto.

Más información sobre la colección ‘Grandes coches de rally’ de Altaya pinchando aquí.