Utilizamos cookies de terceros para realizar medición de la navegación de los usuarios. Si continúa navegando, acepta el uso de cookies.  Más información     X Cerrar

PUBLICIDAD
Mazda oct17
PUBLICIDAD
Toyota OCT17
PUBLICIDAD
Toyota OCT17
PUBLICIDAD
Toyota OCT17
PUBLICIDAD
Autos Valiente

Diez años sin McRae

Rallyes  |  Javier Viera  |  08 septiembre 2017 12:32

Colin McRae fue siempre un tipo y un piloto especial. En la carretera contaba con un estilo único, propio de la década de los 80 y 90. Su carrera se resume en el título mundial que consiguió en 1995, en el ‘Cataluña’ de ese año, en sus victorias y en sus espectaculares accidentes. El juego que lleva su nombre le hará inmortal, de ahí que el 15 de septiembre de 2007 sea única y exclusivamente una fecha.

Seguramente para su familia y allegados no sea así, pero para los aficionados Colin sigue estando, de algún modo, muy presente. ¿Necesita el WRC pilotos con esa filosofía a la hora de entender las carreras? Probablemente, sí.

McRae inició su carrera en Escocia con un pequeño MINI. Su padre Jimmy, que fue tercero en el Rallye El Corte Inglés de 1986 con un MG Metro 6R4 Grupo B, se erigió como su primer profesor. En esa década, con un Vauxhall Nova, con los Peugeot 205 GTI y 309 GTI, y posteriormente con Ford Sierra, empezaba a destacar por encima del resto. A su izquierda –en aquella época- ya le acompañaba Derek Ringer, el copiloto con el que se proclamó campeón del mundo.


Salto al WRC
A comienzos de la década de los 90 fichaba por Prodrive para pilotar un Legacy RS. Con ellos se proclamaba campeón británico en 1991 y su salto definitivo al WRC era más que inminente. En 1992 sus participaciones eran asiduas y su nombre comenzaba a sonar con fuerza; de hecho, en el R.A.C. del último título de Sainz-Moya llegó a liderar la prueba.

 

En las postrimerías de ese año se disputaba por primera vez la Carrera de Campeones en la isla de Gran Canaria. A ella llegaban dos de las máquinas que esa temporada eran protagonistas en el mundial, el Lancia Delta HF Integrale y el Subaru Legacy RS. Dos de sus pilotos en el WRC, Andrea Aghini y Colin McRae, llegaban a la final sorprendiendo a los grandes ases de aquel momento. El italiano pudo con el escocés, que tuvo que esperar a 1998 para proclamarse Campeón de Campeones, precisamente por delante de su hermano Alister, el segundo de la familia que también compitió en el Rallye El Corte Inglés.

En 1993 llegó su primera victoria en el mundial. Fue en el Rallye de Nueva Zelanda y, a partir de ahí, se convirtió en un asiduo del podio. En 1994 siguió ganando, es más, en el R.A.C. de ese año jugaba un papel importante en el posible título de Sainz-Moya, aquella edición también recordada por la exclamación del madrileño: “¡La cagamos, Luis!”.

Una temporada más tarde alcanzó el título absoluto. La lesión de Sainz hizo que éste se perdiese un rallye de aquella temporada en la que el madrileño había comenzado con buen pie al vencer en Monte Carlo y Portugal. El episodio del ‘Cataluña’, donde desobedecía las órdenes de equipo que previamente habían pactado, son parte de la historia del campeonato. Posteriormente, en casa, dominó sin paliativos y se coronó campeón.

 

En 1996 se quitó de encima la espina del ‘Cataluña’ y en 1997 optó a todo en el primer año de los World Rallye Car, un curso en el que contrajo matrimonio con la madre de sus dos hijos, Alison Hamilton. El equipo Prodrive y Subaru fueron su casa hasta 1998, relación que acabó con un abandono en el R.A.C., el mismo en el que Luis Moya entonó otro clásico: “Carlos, trata de arrancarlo, por Dios”.


Adiós a Prodrive
Su nueva etapa estaba ligada a M-Sport, que debutaba en 1999 con un prometedor Ford Focus WRC, al menos así lo hizo notar McRae con dos victorias importantes: Safari y Portugal. Un año después, y hasta 2002, volvió a compartir equipo con Sainz. Las aguas habían vuelto a su cauce y juntos elevaron las prestaciones de las unidades de Malcolm Wilson.

 

En esta etapa los accidentes volvieron a multiplicarse. El Ford de Martini, dañado por los cuatro costados y avanzando, ardiendo, o acabando barranco abajo, fueron una verdadera seña de identidad. Incluso, después de un Tour de Corse en el que se fracturó el dedo de una mano después de una salida, juró que se lo cortaría si era necesario para estar en la siguiente prueba en plenitud de condiciones.

En 2003 fue parte del dream team de Citroën. El Xsara WRC, que iba camino de ser el arma definitiva, contaba con un joven Loeb, con un experimentado Sainz y con un explosivo McRae. Los dos primeros lucharon por el título hasta el final, para el escocés fue el adiós definitivo después de una temporada con sólo un podio. Después de ese año únicamente tuvo actuaciones esporádicas con Skoda Motorsport –con quienes estuvo cerca de ganar en Australia- y con Kronos Racing. El Dakar y ese tipo de pruebas fueron su destino, siempre dejando su impronta. Que le pregunten a Nissan…

Pero en 2007 el destino le tenía preparado otro final. Cerca de Lanark, su localidad natal donde había nacido el 5 de agosto de 1968, un accidente de helicóptero truncó su vida, sus proyectos y la felicidad de su familia. Además, por partida doble. Con él se marchaba su hijo Johnny, dejando viuda a su mujer Alison y sin padre a su hija Hollie. Un amigo de la familia y otro ‘peque’ también perecieron en el accidente.

A los 39 años recién cumplidos, Colin dejó una huella imborrable en el WRC. Más por su estilo y personalidad que por sus logros deportivos que, dicho sea de paso, también son realmente interesantes. Su título mundial se adorna con un total de 25 victorias en y 146 participaciones. Se apoyó en cuatro equipos para lograr un total de 626 puntos, 42 podios y tres subcampeonatos. En Grecia fue el lugar donde más veces se subió a lo más alto del podio, lo hizo en cinco ocasiones: 1996, 1998, 2000, 2001 y 2002.

 

Su página web, colinmcrae.com, sigue activa. En ella se hace un repaso a su vida deportiva y a otros capítulos en los que estaba involucrado, en algunos de ellos su familia le ha seguido dando continuidad. Están guardados también los mensajes que los aficionados han hecho llegar para honrar su memoria.

 

El cielo se ha llevado ya a algunos de los apellidos más ilustres del mundial. Waldegard, Bettega, Toivonen, McRae, Burns… No deben ser aburridos los rallyes que se celebran por ahí arriba.

Comenta la noticia

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.
Enviando el formulario.
Por favor espere
El Comentario se ha enviado
con éxito
PUBLICIDAD
armas
PUBLICIDAD
Skoda Karoq NOV 2017
PUBLICIDAD
estetic
PUBLICIDAD
Taller JGG
PUBLICIDAD
jesport
Las Torres Nuevo

24-26 de noviembre

GP de Abu Dhabi

Campeonato del Mundo de FĂłrmula 1
24-25 de noviembre

Rallye Comunidad de Madrid

Campeonato de España de Rallyes
25 de noviembre

Subida de Arico

Campeonato de Tenerife de Montaña
2 de diciembre

Rallye Granada Costa Tropical

Campeonato de España de Rallyes de Tierra
2 de diciembre

Rallye Isla de Lanzarote

Campeonato de Canarias de Rallyes
9 de diciembre

Rallye de tierra de Gran Canaria

Campeonato de Canarias de Rallyes de Tierra
10 de diciembre

Slalom CDIC

Campeonato de Canarias de Slalom
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
RallyVenta Radiadores
info@motoradiario.com