martes, 28 de mayo de 2024

Tres décadas sin Bettega

HISTORIA  |  29 abril 2015 15:27

Las leyes de la física marcaron un límite que la FISA pudo divisar, pero no sin antes dejarse algunas vidas por el camino. Los Grupo B son una época marcada a fuego por todos los aficionados a los rallyes pero, indivisiblemente, es una etapa que nos trae a la mente figuras como las de Attilio Bettega, Henri Toivonen y Sergio Cresto.

 

Se ha hablado largo y tendido de sus hazañas y también de la fecha en la que los tres perdieron la vida. El 2 de mayo de 1985 y de 1986 les unirá para siempre, así como el número cuatro que ambos equipos lucían en sus coches y, por supuesto, los colores de Lancia-Martini. Pero esta vez, coincidiendo con los 30 años de la pérdida de Attilio, revivimos ese trágico Tour de Corse.

 

Era un rallye en el que Peugeot Sport quería poner toda la carne en el asador, especialmente con Bruno Saby y Ari Vatanen sobre los potentes 205 T16. No en vano su inicio de rallye no fue del todo malo. El rallye comenzaba con una etapa que, en sí misma, tenía más kilometraje cronometrado que una prueba actual del WRC: 420,41 kilómetros.

 

Así comenzó…

Abría el fuego ‘Verghia-Pont de la Masine’, de 38,09 km. Aquí Ragnotti exprimía al máximo el Maxi 5 Turbo de Renault, superando en diez segundos a un Bettega que, con un Lancia Rally 037 en la recta final de su vida oficial en el mundial, se permitía el lujo de ser la referencia de su equipo. Los Peugeot se instalaban a continuación y hacían de puente hasta otro Maxi 5 Turbo, el de un joven Didier Auriol.

 

El Tour de Corse 1985 seguía ahora con ‘St Marie Sicchie-Moca’, de 23,96 km. Los 205 T16 sacan a relucir su capacidad de tracción y, obviamente, toda su potencia. Es Ari Vatanen el autor del mejor tiempo, aunque con el líder Ragnotti a sólo ocho segundos. Saby, con otro Peugeot, se queda a nueve segundos de su compañero de equipo, entrando en escena los 037. Alen es el mejor de los ‘italianos’ a 17 segundos de su compatriota y autor del mejor tiempo, después de endosarle dos segundos a Bettega –que baja un puesto en la general- y cuatro a Biasion.

 

Con esto llegamos a la tercera especial, denominada ‘Petreto-Aullene’ de 20,03 km. Ragnotti vuelve a tirar fuerte y aleja en seis segundos a Vatanen, que permanece a 21 de la cabeza. Los Lancia Rally 037 de Alen y Biasion se tornan más competitivos y marcan el tercer y cuarto mejor tiempo respectivamente, mientras que Bettega sigue dejándose un tiempo importante y sale provisionalmente del podio.

 

Clasificación después del TC3

1. Ragnotti-Thimonier (Renault Maxi 5 Turbo), 55:27

2. Vatanen-Harryman (Peugeot 205 T16), a 21”

3. Saby-Fauchille (Peugeot 205 T16), a 46”

4. Bettega-Perissinot (Lancia Rally 037), a 51”

5. Alen-Kivimaki (Lancia Rally 037), a 57”

6. Biasion-Siviero (Lancia Rally 037), a 1:05

 

Y llegamos al trágico cuarto tramo cronometrado del ‘Tour de Corse’ de 1985, ‘Zerubia-Santa Giulia’, de 30,60 km. Cuando pasaban poco más de las 10:45 h del 2 de mayo tomaba la partida el Lancia Rally 037 de Bettega-Perissinot, la última especial para un Attilio que tristemente iba a perder la vida.

 

Un kilómetro después de la línea de salida el ‘037’ afrontaba una zona típica del ‘Tour de Corse’, donde las rectas son prácticamente inexistentes. En primer lugar una curva a la derecha a la que le seguía una especie de rápido zig-zag que desemboca en una estrecha ‘derechas’ a la que va muy unida otro giro a la izquierda… En esa sucesión de cambios de apoyo, Attilio y Maurizio pierden el control e impactan de manera fortísima contra un árbol.

 

La peor parte se la lleva el piloto que, tal y como dictaminó el equipo médico cuando llegó al lugar del suceso, murió al instante. El ‘037’ quedó inservible y, por fortuna, el navegante Maurizio Perissinot salió airoso del luctuoso trance.

 

Después de este trágico momento el equipo Lancia-Martini abandonaba la prueba, al mismo tiempo que el rallye suspendía la siguiente especial. Una quinta cita del mundial que finalmente concluyó con el dominio abrumador de Jean Ragnotti, que se impuso en 17 de las 29 pruebas especiales disputadas. Ari Vatanen pudo plantarle cara, pero un pavoroso vuelco del finlandés, que cayó barranco abajo, lo impidió.

 

Como comparativa a los rallyes de hoy, la prueba especial que cerraba este ‘Tour de Corse’, ‘Liamone-Suaricchio’, tenía una distancia de 83,16 km, empleando Ragnotti una hora, nueve minutos y 42 segundos para ganar la especial. Pero es que antes ya habían afrontado tramos considerables, como: ‘Pont D’Altiani-Pont St. Laurent’ (56,01 km), ‘Prunelli-San Pancrazio’ (55,67 km) y ‘Saint Roc-Suaricchio’ (78,19 km), entre otros.

 

Clasificación Tour de Corse 1985

1. Ragnotti-Thimonier (Renault Maxi 5 Turbo), 12h.54:15

2. Saby-Fauchille (Peugeot 205 T16), a 12:32

3. Beguin-Lenne (Porsche 911 SC), a 15:49

4. Coleman-Morgan (Porsche 911 SC), a 57:07

5. Loubet-Vieu (Alfa Romeo  GTV6), a 1h.09:38

hasta 45 clasificados

 

Adiós a Attilio

Unos días después, concretamente al mediodía del 4 de mayo, la localidad de Molveno daba el último adiós al bravo piloto italiano. Allí estaban sus compañeros de equipo, Markku Alen y Miki Biasios con sus respectivos copilotos, su jefe de filas, Cesare Fiorio, así como destacados pilotos italianos de los 80, como Vudafieri, Cunico, Tony...

 

Desde esa misma fecha se celebra en Bolonia el ‘Memorial Bettega’, una especie de ‘Carrera de Campeones’ que ha ido reuniendo a los pilotos más destacados de cada etapa del mundial de rallyes y, por supuesto, de los diferentes campeonatos italianos.

 

Como curiosidad rocambolesca, destacamos el último rallye exitoso para Attilio Bettega. Fue una semanas antes, concretamente entre el 17 y 20 de abril. El VIII Rallye Costa Smeralda, puntuable para los campeonatos europeo e italiano, vio como el piloto italiano -con un ‘037’ de West- era segundo a 57 segundos del vencedor Dario Cerrato. Lo curioso es que a su derecha iba Sergio Cresto, el copiloto italoamericano que el 2 de mayo de 1986 nos decía adiós junto a Henri Toivonen.

 

Texto: Javier Viera